Los anillos del Señor Oscuro

Para entender mejor la historia, te recomiendo revises el mapa del libro El Señor de los Anillos. El que aquí presento es una versión de este mismo. Aunque no se indica, Rivendell queda localizado al oeste del río Loudwater o Bruinen, al pie oeste de las Montañas Nubladas que son la cadena que corre de norte a sur aproximadamente a la mitad del mapa, paralela con la parte norte del río Anduin.

La Tierra Media en la tercera edad

La segunda edad de la Tierra Media se podría describir como una época oscura y cuya historia es muy poco conocida. De hecho las historias que se ubican en esta edad no son certeras ni siempre correctas y sobre una misma historia puede haber muchas versiones.

Los hombres en la Tierra Media vivían en la ignorancia y las reminicencias del poder oscuro de la primera edad comenzaban a volver a tomar forma y amenzar la paz que se había logrado. Sólo las ciudades de los pocos elfos que quedaban eran centros de la cultura y la memoria histórica de la Tierra Media: estas ciudades estaban en Mithlond (los Puertos Grises) al noroeste, habitados por Noldor y Sindar de la primera edad y gobernados por Gil-Galad, el último rey Noldor de la Tierra-Media; en el Gran Bosque Verde, tanto al este como al oeste del río Anduin (cuyos habitantes eran elfos del bosque pero sus líderes eran Sindar); y en Eregion (conocido como Hollin por los hombres) en las faldas de las Montañas Nubladas, justo al oeste y junto a la gran ciudad de Khazad-dum de los enanos bajo las montañas; Eregion era habitada por elfos Noldor que entablaron una gran amistad con los enanos debido a sus comunes intereses por hacer cosas nuevas. Los hombres héroes de la primera edad vivían entonces en la isla de Númenor al oeste de la Tierra Media, un regalo hecho a ellos por las labores y sufrimientos que pasaron en la primera edad, y allí prosperaban y eran también muy sabios.

Fue a mediados de esta larga segunda edad (que duró casi 3 000 años) cuando, primero los elfos y luego los Numenoreanos que por primera vez regresaban a la Tierra Media desde su isla en barcos, se dieron cuenta de la existencia del poder oscuro que aún residía en la Tierra Media y que ya tenía bajo su control a una parte de los pueblos orientales (que por cierto siempre se prestaron a aliarse a ese poder). Se trataba de Sauron, un Maia que desde el inicio había sido convencido por Melkor para rebelarse contra los demás Valar y que se convirtió en su lugarteniente y segundo al mando. Cuando Melkor-Morgoth fue vencido, Sauron se quedó en la Tierra Media y en poco tiempo volvió a sus malos caminos. Sin embargo no lo identificaron los elfos ni los Numenoreanos hasta que él mismo se les reveló, al principio queriendo engañarlos, y al no poder hacerlo, abiertamente con sus intenciones.

En un principio Sauron se presentó a los elfos con una apariencia bella y carismática, bajo los nombres de Annatar (Señor de los Regalos), Artano (Gran Herrero) o Aulendil (Sirviente de Aulë). Lo que pretendía era aliarse con ellos bajo el argumento de que les ayudaría a hacer obras que mantuvieran la belleza de sus ciudades que, como todo, no duran para siempre, y como los elfos no mueren su estancia en un lugar como la Tierra Media puede llegar a hacerse triste porque las cosas no duran nada comparado con el tiempo que los elfos tienen (y esta era la razón principal por la que muchos elfos preferían en algún momento dejar la Tierra Media y embarcarse hacia la tierra de Aman a la que sólo ellos podían llegar y donde nada decaía con el tiempo).

Sin embargo, los elfos no se dejaron engañar tan fácilmente. Al este de las Montañas Nubladas los elfos del bosque ni le prestaron atención. Al oeste (región conocida como Eriador) Gil-Galad lo rechazó. En cambio en Eregion, algunos elfos lo rechazaron y algunos no. Los elfos de Eregion, al ser Noldor, siempre estaban dispuestos a adquirir conocimientos sobre cosas nuevas que pudieran hacer. Entre ellos habitaba un elfo llamado Celebrimbor (en una versión de la historia él era quien gobernaba en Eregion), líder de un grupo de Noldor que recibía mejor a Annatar; él mismo era muy hábil, y tenía que serlo ya que era nada más y nada menos que nieto del mismo Fëanor, contado como el más hábil de todos los elfos que jamás hubieran existido en la Tierra Media, y el más orgulloso también (como nota Celebrimbor se libró de la maldición de los hijos de Fëanor al rechazar las obras y maquinaciones de su padre Curufin cuando vivían en la ciudad de Finrod, Nargothrond, en la primera edad).

Los Noldor del lado de Celebrimbor se reunían secretamente con Annatar; y así fue como él los instruyó en la labor que sólo los Noldor podrían hacer y de la cual surgieron muchos anillos cuyos poderes servían, según Annatar, para conservar el estado de las cosas en el lugar dondequiera que habitaran los elfos portando estos anillos. Estaban hechos de diversos materiales y fueron hechos todos ellos con la ayuda de Annatar. Sin embargo, Celebrimbor hizo tres sin que él lo supiera y nunca los tocó, y así su destino fue distinto.

La torre de Barad-dur, hogar de Sauron en Mordor. En primer plano uno de sus Nazgul sobre un monstruo volador Pero Annatar tenía sus planes también. En esa época residía en la tierra de Mordor, y ahí había un volcán extinto, pero Sauron lo hizo volver a la actividad y en sus fuegos forjó él solo un anillo especial en el que hizo residir gran parte de su poder y su maldad. Este volcán se conocería como Orodruin, y despúes como el Monte Destino, y el anillo, como el Anillo Único. Con él, Sauron podía dominar las voluntades de cualquiera que usara los otros anillos (incluyendo los tres de Celebrimbor) y así se haría Señor de toda la Tierra Media. Pero cuando los elfos usaron sus anillos, mientras Sauron usaba el suyo, se dieron cuenta inmediatamente del truco y de sus verdaderas intenciones y simplemente decidieron quitárselos y no usarlos para no hacerle el juego.

Pero enfurecido, Sauron les hizo la guerra exigiéndoles le fueran entregados los anillos que forjaron con su ayuda. Al entrar con su ejército en la ciudad de Eregion Sauron pronunció, en la lengua oscura ideada por él para comunicarse con sus tropas, las palabras: Ash nazg durbatulûk, ash nazg gimbatul, ash nazg thrakatulûk, agh burzum-ishi krimpatul! (ver poema del Anillo); estas mismas palabras estaban inscritas en el Anillo Único. Desde este momento, se cuenta el comienzo de la larga y famosa Guerra del Anillo.

Hubo guerra entre los elfos y Sauron, toda Eregion quedó destruida. Celebrimbor murió y su cabeza fue usada por el ejército de Sauron como estandarte. Los anillos fueron robados y todo el resto de Eriador corría peligro. Gil-Galad oponía resistencia pero no bastaba. En ese entonces se fundó la ciudad de Imladris (conocida por los hombres como Rivendell, el "Último Hogar Habitable") cerca de las Montañas Nubladas como refugio y puesto avanzado contra la ocupación de Sauron y gobernado por Elrond, otro elfo muy importante de la primera edad. Se mandó pedir ayuda a Númenor pero mientras tanto Sauron ganaba terreno. Sin embargo, la ayuda de Númenor llegó y Sauron ya no pudo conquistar Eriador gracias a que la flota Numenoreana arribó justo a tiempo a las costas de Eriador y fue rechazado completamente, teniendo que refugiarse en Mordor. Sauron ya no pudo nunca más adquirir una apariencia que fuera bella a los ojos de los elfos, que no volvieron a ser engañados por él, así que el odio de Sauron fue dado desde entonces a ellos y desde entonces también juró venganza sobre toda Númenor.

Sin embargo, los tres anillos de Celebrimbor se salvaron. Se dice que él, antes de que Sauron llegara, se los dió a los elfos para que los guardaran. Uno de ellos fue entregado a Gil-Galad, rey de los Noldor: Vilya el anillo de Aire, azul hecho de zafiro, el cual fue entregado después a Elrond. El otro fue entregado a Círdan el Carpintero de Barcos: Narya el anillo de Fuego, rojo hecho de rubí. El último fue entregado a la dama Galadriel en Lórien: Nenya el anillo de Agua, blanco hecho de diamante. Sabiamente decidieron nunca usarlos mientras Sauron aún contara con el poder para dominarlos a través de su Anillo Único, y de hecho casi nadie sabía de su paradero, por lo que Sauron también odiaba a los elfos al desear esos anillos también. Sin embargo, Mithlond, Imladris y Lórien se convirtieron después en los lugares más bellos habitados por los elfos gracias al poder de esos anillos.

Galadriel porta a Nenya, el anillo de Agua Sobre el resto de los anillos, estos eran sin contar al Único 16 anillos. Sauron los comenzó a repartir entre los distintos pueblos para así comenzar también a dominarlos. Siete fueron entregados a los enanos (se dice que cada uno a cada casa de los antiguos Siete padres de los enanos), pero estos no eran fáciles de dominar, de hecho el único efecto que les provocaban los anillos era un deseo incontrolable y hasta violento por poseer oro, pero no eran dominados por la mente del Señor de los Anillos. Por eso Sauron decidió quitárselos, y con el tiempo recuperó tres y los otros cuatro fueron consumidos por dragones, cuyas entrañas tienen un fuego tan poderoso que los anillos se deshicieron. Los otros Nueve anillos fueron entregados a distintos señores de los hombres (se dice que algunos eran Numenoreanos pervertidos por el poder oscuro). Estos nueve señores fueron completamente dominados por Sauron y se convirtieron en los Espectros del Anillo, los Nazgul: los sirvientes más fieles, más poderosos y más temidos del Señor de los Anillos.

Los Ulairi, los Nazgul, los Espectros del Anillo; distintos nombres de los sirvientes más temibles de Sauron.

Los 'Fieles' dejan Númenor justo a tiempo Y en Númenor las cosas no marchaban muy bien. Con el tiempo la oscuridad comenzó a llegar y poco a poco sus habitantes se dividieron, entre los llamados "Fieles" y los de la mayoría del lado del Rey, el cual murmuraba contra el destino de los hombres distinto al de los elfos y deseaba tener una vida que fuera eterna. Todo terminó en desastre con Sauron como principal responsable y la isla se hundió. Pero una parte de los "Fieles" se salvó y llegaron a la Tierra Media. Ahí fundaron dos reinos: al norte en Eriador el reino de Arnor y al sur en las Montañas Blancas el reino de Gondor. El rey era Elendil y habitaba en Arnor. Gondor era gobernado por sus hijos Isildur y Anárion. Poco les duró su estancia cuando Sauron les hizo la guerra. Pero él no contaba con la Última Alianza de elfos y hombres. En ella todos los elfos de Eriador y los de Lórien y el Gran Bosque Verde se unieron a los hombres de Arnor y de Gondor para hacer la guerra a Mordor y destruir para siempre a Sauron, el nuevo Señor Oscuro. La guerra fue un desastre para ambas partes: durante el asedio de Mordor, Anárion murió; durante la batalla frente a las puertas de Mordor, muchos hombres y elfos murieron en los Pantanos Muertos. Y en la batalla final Gil-galad murió al lado de Elendil a manos de Sauron. La lanza de Gil-Galad lo atravesó y la espada de Elendil, Narsil, se rompió en pedazos. Pero Isildur llegó en ese momento y cortó de la mano de Sauron el dedo que portaba su anillo, con lo que Sauron se desvaneció y para los que lo vieron parecía que había muerto. Pero sobre el Anillo sólo pocos sabían que Isildur lo había tomado entre ellos su hijo mayor y Elrond.

Isildur no hizo caso a los consejos de Elrond de destruir el Anillo, tomándolo como nuevo símbolo de herencia de su casa y se fue a habitar por un año a Gondor, mientras ponía todo en orden para tomar el gobierno de todo el reino en Arnor. En ese año, escribió un manuscrito donde contaba de la pena del verdadero peso y tentación que le provocaba el usar el Anillo. Así que decidió mandar a sus tropas delante de él hacia Arnor mientras que el se desviaría un poco. Se despidió de Meneldil, el hijo de Anárion a quien encargó el gobierno de Gondor, y se fue con muy pocos hombres hacia Rivendell para pedir consejo a Elrond, tomando un camino por el oriente de las Montañas Nubladas siguiendo el río Anduin para doblar hacia el occidente a la altura de Imladris. Pero nada salió bien. Llegando a los Campos Glaudos, Isildur y su pequeña compañía fueron atacados por orcos que se refugiaban (unos dicen que en las montañas y otros que en el bosque) y derrotados. Los tres hijos mayores de Isildur murieron allí y el mismo Isildur tuvo un fin trágico mientras intentaba escapar con el Anillo. Este se perdió en el río y nadie supo de su paradero hasta mucho después. Sólo tres personas sobrevivieron, y llevaron a Rivendell los restos de la espada Narsil de Elendil y las malas noticias. Valandil, el último hijo de Isildur se convirtió en el heredero gobernante de Arnor. Fue cuando terminó la segunda edad y comenzó la tercera de también casi 3 000 años.

Desde ese entonces el Gran Bosque Verde cambió su nombre a Bosque Negro y se hizo una zona de terror y miedo. Los Espectros del Anillo aún vivían y continuaron dando problemas. Los hobbits habitaron La Comarca en medio del reino de Arnor, bajo la égida del rey. Los enanos también sufrieron y Khazad-dum terminó deshabitada volviéndose un lugar de terror que cambió su nombre por el de Moria. Llegó también del oeste un grupo de lo que parecían ser hombres cuya misión era unir a todas las razas y pueblos libres de la Tierra Media contra el poder que buscaba dominarlos. Y sobre el Anillo, se cuenta que fue encontrado en el río cerca de los Campos Glaudos por Déagol, tal vez de los hobbits; este fue asesinado por otro llamado Sméagol que fue echado de su hogar al volverse odioso por la influencia del Anillo (el cual también daba invisibilidad a quien lo usaba) y se fue a habitar en las profundidades de las montañas llamándose a sí mismo Gollum y al Anillo su "Precioso", donde fue encontrado hasta mucho después, pero eso ya es otra historia...

El famoso poema del Anillo habla sobre el destino de los 3 anillos forjados por Celebrimbor en Eregion, sobre los 16 anillos forjados por los Noldor y Sauron en Eregion y sobre el forjado en Mordor por el Señor Oscuro. Incluye las palabras que Sauron pronunció como un maleficio al entrar en Eregion para conquistarla y recuperar los anillos

Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo,
Siete para los Señores Enanos en sus palacios de piedra,
Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir,
Uno para el Señor Oscuro, sobre su oscuro trono
En la Tierra de Mordor donde las Sombras yacen.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos,
Un Anillo para atraerlos a todos y en las tinieblas atarlos
En la Tierra de Mordor donde las Sombras yacen.

El Anillo Único de Sauron con su inscripción basado en las historias narradas por JRR Tolkien y editadas por su hijo Christopher Tolkien en los libros El Silmarillion y Los Cuentos Inconclusos.

Escríbeme:
Las obras de Tolkien en la Sección de Libros de la Página de JStitch